Cómo elegir el café para tu oficina: guía para responsables de compras
Elegir el café para una oficina no es trivial. Calidad, coste por taza, gestión de residuos y comodidad son variables que hay que equilibrar. Esta guía te ayuda.
Si eres el responsable de decidir el café para tu oficina, sabes que no es una decisión trivial. El café es uno de los beneficios más visibles para los empleados y, al mismo tiempo, uno de los que genera más opiniones. Una mala elección se nota. Una buena elección se agradece sin que nadie lo diga explícitamente.
Las opciones principales
Café de cápsula
Es la solución más extendida en oficinas porque combina comodidad, consistencia y calidad razonable. El resultado no depende de quién prepare el café: cada cápsula produce el mismo resultado. La gestión de residuos es sencilla y el mantenimiento de la máquina, mínimo.
Máquina de espresso tradicional
Produce los mejores resultados posibles si la maneja alguien que sabe. El problema en una oficina es exactamente ese: la mayoría de los empleados no saben usar bien una máquina de espresso, el mantenimiento es exigente y el resultado es inconsistente.
Café de grano con molinillo
Una opción intermedia entre la cápsula y el espresso profesional. Requiere algo de atención pero el resultado puede ser excelente si se usa bien.
Las variables que importan para la oficina
- Coste por taza: el café de especialidad en cápsula tiene un coste por taza superior al café convencional, pero la diferencia es mínima como beneficio por empleado
- Consistencia: ¿el resultado es igual independientemente de quién prepare el café?
- Gestión de residuos: ¿las cápsulas son reciclables? ¿hay que gestionar posos?
- Facilidad de reposición: ¿el proveedor te avisa cuando se acaba o tienes que acordarte tú?
- Percepción de los empleados: ¿el café transmite que la empresa cuida los detalles?
Por qué el café de especialidad en cápsula gana en el entorno de oficina
La cápsula de café de especialidad es la solución que mejor equilibra todas las variables. La calidad es objetivamente superior al café convencional, el resultado es consistente, el mantenimiento es mínimo y los residuos de aluminio son reciclables.
Además, el coste adicional respecto al café convencional es pequeño si lo calculas por empleado. Un café de especialidad puede costar 0,40€ más por taza que el café de máquina estándar. Para una empresa de 20 personas que toman 3 cafés al día, eso son 24€ diarios, menos de 500€ al mes. Una cifra completamente asumible para cualquier empresa que quiera cuidar a su equipo.
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